A la hora de seleccionar la manguera que necesitamos hemos de tener en cuenta los siguientes aspectos:
1. Que vamos a conducir?
El material/es que vayamos a conducir es un dato importante a la hora de la selección de la manguera que necesitamos. Dependiendo del tipo de producto para el que sea necesaria podremos necesitar incluso mangueras fabricadas con materiales técnicos o con características especiales (materiales atóxicos, validas para productos químicos, altas o bajas temperaturas de trabajo, etc…)
Un esquema de selección podría ser el siguiente:
Agua,
Fluidos alimentarios (leche, vino, mostos, sidra, cerveza….),
Químicos o fluidos con características técnicas (gasolina/gasóleo, aceites, químicos, sanitario…)

Aire,
Gases (oxigeno, butano, propano, acetilenos, sulfatos….)

De pequeño tamaño: Polvo….
De mediano tamaño: Serrín, Virutas, …
Sólidos mas abrasivos…
2. Que uso le vamos a dar?

Dependiendo del uso que vayamos a darle a la manguera tendremos que tener en cuenta algunos datos o características de la misma.
- 2.1. Qué presión necesitamos?
El dato de la presión define la resistencia de la manguera a la expansión de la misma.
La presión con la que ha de trabajar nuestra manguera definirá su construcción y materiales utilizados en su fabricación.
No deberá aguantar la misma presión una simple manguera de riego para nuestro jardín (a partir de 6 Bar de presión de trabajo) que una manguera que vaya a ser utilizada para aire comprimido (puede llegar hasta a valores superiores a 400 Bar de presión de trabajo).
Es importante tener en cuenta que normalmente el dato de presión de una manguera se mide con dos valores:
a) Presión de trabajo: La presión optima para un trabajo continuado.
b) Presión de rotura: Es el valor de prueba que tiene que pasar una manguera para cumplir con las normativas de fabricación que corresponden a la misma.
Se mide normalmente con un índice de seguridad sobre el valor de Presión de trabajo.
Ese índice suele ser de :
x2,5 para mangueras de uso doméstico
x3 o incluso x4 para mangueras de carácter más industrial o que han de soportar altas presiones de trabajo.
Se recomienda siempre utilizar una manguera con una presión de trabajo por encima de la necesaria para que esta trabaje con holgura.

El vacio es la depresión que en una aplicación determinada o momento puntual puede sufrir una manguera.
Al contrario que con la presión el dato de vacio define la resistencia de la manguera a la contracción de la misma.
Dependiendo de su uso también podremos necesitar una manguera más o menos flexible.
La flexibilidad de una manguera suele ser directamente proporcional a la presión que soporte pues para conseguir que esta aguante una mayor presión ha de construirse con características y materiales en sus capas que harán que normalmente esta sea más rígida.
