En tierras de Asia Menor han tenido históricamente un clima cálido y seco que provoca tierras áridas y poco fértiles y por tanto con grandes dificultades para producir cultivos.
Dicen que un día, hace miles de años y en tierras del antiguo Egipto, un servidor del faraón caminaba a orillas del rio Nilo lamentándose por tener ese rio caudaloso y cargado de agua y no poder llevar esa agua a las secas tierras donde residían a kilómetros de distancia.
De repente se percato de que a lo largo de la orilla crecían unas hermosas plantas, alargadas, con forma cilíndrica, huecas y con una dura corteza (cañas de azúcar) y que algunas rotas quedaban al nivel del agua y por ellas se introducía agua del mismo río saliendo por el otro extremo.
De este modo se construyo la primera manguera o tubería de la historia, con una hilera de cañas de azúcar a través de la cual trasportaban el agua.
Pero existía un problema y era que la caña era muy rígida y se rompian con facilidad por lo que había que buscar un material más flexible o resistente.
Tuvieron que pasar cientos de años para encontrar un material mas apto.
El capellán de los Reyes Católicos, Pedro Mártir de Anglería, fue el primero en describir , tras un viaje a las Indias Occidentales, un nuevo material natural a partir de resina de un arbol que utilizaban los indios aztecas para construir las esferas con las que competian en el antiguo juego de la pelota. Esas pelotas rebotaban y este material es la base de lo que hoy conocemos como goma.
Pero la goma no se utilizo para construir mangueras hasta el 1835. Un anuncio de la época habla del caucho como "la cosa más extraordinaria que se haya visto nunca"
En 1848, un tal Monsieur Combaz creó un sistema ingenioso que permitía regar con una manguera a modo de lluvia artificial. El agua se dejaba caer desde lo alto para evitar que su golpe directo perjudicara a las plantas más delicadas del jardín.
En 1850 ya se hacían mangueras de gutapercha (un tipo de goma parecida al caucho, translúcida, sólida y flexible, fabricada a base del látex), que substituían a la regadera y al carro de riego tirado por asno.
La primera manguera sintética data del 1914 y se fabricó con cauchos sintéticos artificiales.